El IMC defiende la creación del valor soberano y social de los programas de migración de inversiones

GINEBRA--()--Se acerca el plazo de dos meses establecido por la Comisión Europea para que los gobiernos de Chipre y Malta respondan a las cartas de notificación oficial en relación con sus vías de inversión por la ciudadanía. Antes de esta fecha, el Consejo de Migración de Inversiones (IMC) desea comprometerse con todos los interesados pertinentes y recordarles una serie de puntos destacados.

El caso jurídico

El derecho a asignar la ciudadanía es sin duda la única competencia de un estado soberano. Este análisis del caso jurídico de la Comisión Europea no tiene nada que ver con si se está de acuerdo con el concepto de ciudadanía por inversión. La gran mayoría de los expertos jurídicos de la UE sostienen que la Comisión no tiene derecho legal a intervenir en la forma en que los Estados soberanos definen el derecho de ciudadanía.

El IMC ha solicitado la opinión de varios académicos legales, incluido el profesor Dr. Daniel Sarmiento, un destacado especialista en la ley de competencia de la UE, y el profesor Dr. Carl Baudenbacher, el expresidente del tribunal de la AELC. La conclusión es clara: la UE no tiene competencia en el área de la ciudadanía. Además, el concepto de “vínculo genuino” que fue invocado por la UE es tan vago como arbitrario. El Tribunal de Justicia de las Comunidades Europeas ya consideró en decisiones anteriores que no es relevante.

Por lo tanto, es poco probable que el Tribunal de Justicia de las Comunidades Europeas se pronuncie a favor de la cuestión que nos compete, ya que esto podría tener consecuencias secundarias muy graves y podría abrir el camino para que la UE invada la facultad de conceder la nacionalidad, que en la legislación de la UE está reservada a los Estados miembros.

Como ha señalado acertadamente el Parlamento Europeo, “La nacionalidad se define según las leyes nacionales de ese Estado”.

Una gobernanza sólida y la debida diligencia

Sin embargo, el IMC entiende y comparte las preocupaciones tanto de la UE como de los interesados en general sobre la cuestión de la debida diligencia con respecto a los solicitantes de esos programas. Por ello ha elaborado, en cooperación con las empresas internacionales de lucha contra la delincuencia financiera BDO, Exiger y Refinitiv, un marco común de prácticas óptimas y ha elaborado un plan de buena gestión mediante estándares de debida diligencia para mantener los más altos niveles de integridad y transparencia. [Descargue el Informe “Debida diligencia en la migración de inversiones: el mejor enfoque y las recomendaciones estándar mínimas”]

Sin embargo, el IMC indica que ha habido una exageración significativa de los riesgos. Trabajando en asociación con Oxford Analytica, la principal empresa de análisis y asesoramiento de riesgos geopolíticos, ha determinado que, a pesar de todas las preocupaciones expresadas públicamente, la debida diligencia y la gobernanza vigentes ya actúan como un poderoso elemento disuasorio. [Descargue el Informe sobre “Debida diligencia en la migración de inversiones: aplicaciones y tendencias actuales” y el Informe sobre “Ciudadanía por Programas de Inversión: una evaluación de riesgos de la UE”]

Oxford Analytica descubrió que la realidad operativa es que los riesgos de migración de las inversiones son principalmente de naturaleza teórica. Esta evaluación es en general compartida con los profesionales de inteligencia, seguridad y aplicación de la ley que participan en la gestión de la migración de inversiones. La actividad potencialmente nefasta es un porcentaje insignificante y se compara muy a favor con otras vías de migración legal.

Por supuesto, hay mejoras que deberían hacerse a nivel de intercambio de información entre empresas, Estados soberanos e intragubernamentales. El IMC y su comunidad de miembros están comprometidos con los más altos estándares. Queremos trabajar en asociación con las partes interesadas pertinentes para concebir un sistema reglamentario oficial que refleje el de los proveedores de servicios financieros y profesionales y que garantice la protección necesaria. Ese sistema debería basarse en un análisis objetivo y bien informado de la realidad de la migración de inversiones, y no en historias de miedo y rumores.

Un creador de valor social y soberano

La migración de inversiones es un soporte vital para que las naciones soberanas recauden capital sin deuda, atraigan a personas con talento y aporten beneficios a la sociedad en su conjunto. En Malta, por mencionar solo un ejemplo, el Programa de Inversores Individuales atrajo 1.400 millones de euros directamente a la economía de la nación insular tras la perjudicial crisis del euro. Esta liquidez ha tenido consecuencias muy positivas. Se ha producido una importante creación de empleo en todos los niveles de la sociedad, y el gobierno maltés tiene mayor autonomía para invertir en proyectos de infraestructura vital, algunos de los cuales implican cuidados críticos para pacientes con cáncer.

Bruno L’Ecuyer, CEO del IMC comentó: “Las vías de migración de las inversiones son ahora una práctica de asesoramiento en gestión de patrimonio bien establecida y normalizada. Al igual que otros profesionales establecidos de servicios financieros y profesionales, queremos trabajar en asociación con todas las partes interesadas pertinentes para asegurar que el valor soberano y social se pueda maximizar mediante una reglamentación prudente, responsable y objetiva”.

Para que esto suceda, todos los asesores de migración de inversiones deben llevar a cabo las operaciones con los estándares más altos posibles y estar preparados para afrontar las consecuencias si se les encuentra deficientes. Asimismo, las partes interesadas deben entender que el privilegio de conceder derechos de ciudadanía y residencia es únicamente competencia de un Estado soberano y reconocer el importante valor soberano y social que puede crearse a través de la migración de inversiones, en particular en la era de la COVID-19, que además en muchos casos está en consonancia con los objetivos de desarrollo sostenible de las Naciones Unidas.

FIN.

Acerca del Consejo de Migración de Inversiones

El Consejo de Migración de Inversiones (IMC) es la asociación internacional de Migración de Inversiones, que reúne a los principales interesados en este campo y da voz a la industria.

El IMC establece los estándares a nivel mundial e interactúa con otras asociaciones profesionales, gobiernos y organizaciones internacionales en relación con la migración de inversiones.

El IMC ayuda a mejorar la comprensión pública de los problemas a los que se enfrentan los clientes y los gobiernos en este ámbito y promueve la educación y los estándares profesionales de alto nivel entre sus miembros.

El IMC está constituido como una asociación sin fines de lucro en virtud de la legislación suiza. Con sede en Ginebra, tiene oficinas de representación en Nueva York, Londres y las Islas Caimán. Dirigida por una Secretaría bajo la dirección de un Consejo de Administración, el IMC tiene también un Comité Asesor no ejecutivo, en el que están representados los principales interesados de la industria. El IMC se financia con las cuotas de los miembros, los donantes y los ingresos procedentes de actividades como eventos, educación, capacitación y publicaciones.

El texto original en el idioma fuente de este comunicado es la versión oficial autorizada. Las traducciones solo se suministran como adaptación y deben cotejarse con el texto en el idioma fuente, que es la única versión del texto que tendrá un efecto legal.

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Medios de comunicación
Bruno L’Ecuyer
Departamento: +41 22 533 1333
Correo electrónico: media@investmentmigration.org

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